Se llama Scoresby Sund. Está en la costa este de Groenlandia y es una bestia parda. Trescientos cincuenta kilómetros hacia adentro de la tierra. Es inmenso. Parece un árbol con ramas gigantescas de agua fría y cuencas laterales. Allí el clima no perdona. Hay icebergs todo el año y animales que no ves en el zoo, como bueyes almizcleros o algún oso polar que ande por allí. No es para turistas de
crucero
fácil con buffet libre, es territorio de expedición pura y dura. Mil quinientos metros de profundidad en algunos puntos. Da hasta vértigo pensarlo.