Están en toda la fachada oeste, mirando de frente al Mar del Norte. Tienen una suerte loca con la corriente del Golfo. Trae agua templadita desde el Caribe y hace que los fiordos no se congelen nunca. Si no fuera por eso, Noruega sería un bloque de hielo como Siberia o el norte de Canadá. Tienes de todo, desde el fiordo de Oslo en el sur, que es más bajito, hasta los más salvajes cerca de Rusia. En el Hardangerfjord incluso crecen manzanas. En mayo ves las flores blancas y las cumbres con nieve al fondo. Un contraste de locos que solo pasa allí.
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