Fjord. Suena seco, ¿no? Viene del nórdico antiguo fjörðr. Significa básicamente un sitio por donde pasar o cruzar. Para los tíos de antes, las montañas eran muros imposibles, así que el agua era su única autopista real. No había otra forma de moverse. Es primo hermano del ford inglés o el furt alemán. Vados. Aunque hoy nos pongamos tiquismiquis con la geología, en Noruega le llaman fiordo a casi cualquier entrada de mar que se meta tierra adentro. El de Oslo es un impostor geológico, si nos ponemos estrictos. Pero para un vikingo, su fiordo era el portal para ir a saquear por ahí y el refugio para volver a casa a dormir tranquilo entre rocas.